lunes, 24 de julio de 2017

El signo de Dios es su amor, perdón y su misericordia

Nuestra misión es evangelizar y llevar la palabra de Dios a todos los rincones del planeta y por sobre todo predicar las enseñanzas de Jesús, doctrina de la Iglesia. Ora por nosotros
 
 
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Diálogo introductorio con Jesús
Señor, gracias porque siempre encuentro oportunidades al comienzo del día para poner en práctica el amor que me has dado. Te pido que nunca me abandones, que cuides y veles de mí y me hagas una persona fuerte y valiente para no sucumbir a la más mínima prueba. Ayúdame a seguir viviendo con la mejor actitud, encontrando alegría en tu presencia y no dejándome robar los sueños por aquellos que no quieren verme feliz. Contigo nada me falta, Tú Espíritu Santo me sostiene y me impulsa a darlo y entregarlo todo. Cuento con tu apoyo y con la maternal ayuda de Nuestra Madre María que me acompaña y me lleva por caminos de bien. Amén
Evangelio del día: El signo de Dios es su amor, perdón y su misericordia
Mateo 12,38-42 - XVI lunes tiempo ordinario: Generación malvada y adúltera reclama un signo, pero no se le dará otro más que el de Jonás

Evangelio según San Mateo 12,38-42

El signo de Jonás: En aquel tiempo, algunos escribas y fariseos le dijeron a Jesús: "Maestro, queremos que nos hagas ver un signo". Él les respondió: "Esta generación malvada y adúltera reclama un signo, pero no se le dará otro que el del profeta Jonás. Porque así como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del pez, así estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra tres días y tres noches. El día del Juicio, los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay alguien que es más que Jonás. El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra esta generación y la condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay alguien que es más que Salomón" Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

¿Cuál es el signo de Jonás? Jesús promete el signo de Jonás. ¿pero que tenía el profeta Jonás en su corazón? Él no quería ir a Nínive y huyó a España. Pensaba que tenía las ideas claras: "la doctrina es ésta, se debe creer esto. Si ellos son pecadores, que se las arreglen; yo no tengo que ver"
Este es el síndrome de Jonás. Y Jesús lo condena. Dios dice a Jonás: pobre gente, no distinguen la derecha de la izquierda, son ignorantes, pecadores. Pero Jonás continúa insistiendo: "ellos quieren justicia. Yo observo todos los mandamientos; ellos que se las arreglen"
He aquí el síndrome de Jonás, que golpea a quienes no tienen el celo por la conversión de la gente, buscan una santidad de tintorería, o sea, toda bella, bien hecha, pero sin el celo que nos lleva a predicar al Señor.
El Señor ante esta generación, enferma del síndrome de Jonás, promete el signo de Jonás. En la otra versión, la de Mateo, se dice: pero Jonás estuvo en la ballena tres noches y días... La referencia es a Jesús en el sepulcro, a su muerte y a su resurrección.
Y éste es el signo que Jesús promete: contra la hipocresía, contra esta actitud de religiosidad perfecta, contra esta actitud de un grupo de fariseos.
El signo que Jesús promete es su perdón a través de su muerte y de su resurrección. El signo que Jesús promete es su misericordia, la que ya pedía Dios desde hace tiempo: "misericordia quiero, y no sacrificios". Así que el verdadero signo de Jonás es aquél que nos da la confianza de estar salvados por la sangre de Cristo.
Hay muchos cristianos que piensan que están salvados sólo por lo que hacen, por sus obras.

Las obras son necesarias, pero son una consecuencia, una respuesta a ese amor misericordioso que nos salva. Las obras solas, sin este amor misericordioso, no son suficientes. (Homilía en Santa Marta, 14 de octubre de 2013)

Oración de sanación

Señor mío, acudo hoy a tu misericordia para que me llenes de tu paz que todo lo supera. Gracias por tu paciencia y tu compasión, quiero amarte más siempre.
Ayúdame a desprenderme de ese miedo que me perturba y no me deja avanzar. Sé que me amas y quieres que yo sea santo como Tú lo eres.
Tú eres la fuente de la vida. Quiero estar atento a tu presencia, reconocerte en los más débiles, que quieres manifestarte en ellos por misericordia y amor.
Me reconozco pecador, que fallo continuamente y que me dejo llevar por malas emociones. No sabes cuánto me arrepiento por alojar esos malos deseos en mí.
Confío en que, por las gracias de tu Espíritu, me libre de todo mal y pueda ser un mensajero de tu amor, un verdadero discípulo que propicia la conversión.
Tú lo sabes todo Señor, tus Palabras son fuego y vida. Sabes cómo actuar en el corazón endurecido de los que te han vuelto la espalda. Ven y actúa en mi vida.
Vienes en mi defensa cuando el peligro me acecha. Aléjame de esos ambientes malsanos que no me favorecen ni me enriquecen y me llevan a la perdición.
No existe nadie tan grande como Tú. Que mi corazón siempre esté en actitud agradecida y confíe en tu providencia y en tu amor que todo lo sana. Amén.

Propósito para hoy

Al final del día, en un lugar apropiado, voy a hacer un acto sincero de contrición, pidiendo, agradeciendo y confiando en el gran amor y la misericordia de Dios

Frase de reflexión

"La cruz es el precio del amor verdadero. Señor, danos fuerza para aceptar nuestra cruz y cargar con ella". Papa Francisco
 
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Bendito el que viene en nombre del Señor.

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domingo, 23 de julio de 2017

El demonio es muy astuto, siembra el mal en medio del bien

Nuestra misión es evangelizar y llevar la palabra de Dios a todos los rincones del planeta y por sobre todo predicar las enseñanzas de Jesús, doctrina de la Iglesia. Ora por nosotros
 
 
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Diálogo introductorio con Jesús
Señor, gracias porque siempre encuentro oportunidades al comienzo del día para poner en práctica el amor que me has dado. Te pido que nunca me abandones, que cuides y veles de mí y me hagas una persona fuerte y valiente para no sucumbir a la más mínima prueba. Ayúdame a seguir viviendo con la mejor actitud, encontrando alegría en tu presencia y no dejándome robar los sueños por aquellos que no quieren verme feliz. Contigo nada me falta, Tú Espíritu Santo me sostiene y me impulsa a darlo y entregarlo todo. Cuento con tu apoyo y con la maternal ayuda de Nuestra Madre María que me acompaña y me lleva por caminos de bien. Amén
Evangelio del día: El demonio es muy astuto, siembra el mal en medio del bien
Mateo 13,24-43 - XVI domingo tiempo ordinario: La cizaña son los que pertenecen al Maligno, y el enemigo que la siembra es el demonio

Evangelio según San Mateo 13,24-43

Jesús explica la parábola de la cizaña: "En aquel tiempo, Jesús propuso a la gente otra parábola: "El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras todos dormían vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue. Cuando creció el trigo y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña. Los peones fueron a ver entonces al propietario y le dijeron: "Señor, ¿no habías sembrado buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que ahora hay cizaña en él?". El les respondió: "Esto lo ha hecho algún enemigo". Los peones replicaron: "¿Quieres que vayamos a arrancarla?". "No, les dijo el dueño, porque al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar también el trigo. Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces diré a los cosechadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero"". También les propuso otra parábola: "El Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo. En realidad, esta es la más pequeña de las semillas, pero cuando crece es la más grande de las hortalizas y se convierte en un arbusto, de tal manera que los pájaros del cielo van a cobijarse en sus ramas". Después les dijo esta otra parábola: "El Reino de los Cielos se parece a un poco de levadura que una mujer mezcla con gran cantidad de harina, hasta que fermenta toda la masa". Todo esto lo decía Jesús a la muchedumbre por medio de parábolas, y no les hablaba sin parábolas, para que se cumpliera lo anunciado por el Profeta: Hablaré en parábolas, anunciaré cosas que estaban ocultas desde la creación del mundo. Luego de dejar a la multitud, Jesús regresó a la casa; sus discípulos se acercaron y le dijeron: "Explícanos la parábola de la cizaña en el campo". Él les respondió: "El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los que pertenecen al Reino; la cizaña son los que pertenecen al Maligno, y el enemigo que la siembra es el demonio; la cosecha es el fin del mundo y los cosechadores son los ángeles. Así como se arranca la cizaña y se la quema en el fuego, de la misma manera sucederá al fin del mundo. El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y estos quitarán de su Reino todos los escándalos y a los que hicieron el mal, y los arrojarán en el horno ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre. ¡El que tenga oídos, que oiga" Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

El mal en el mundo no proviene de Dios, sino de su enemigo, el Maligno. Es curioso: él va de noche a sembrar la cizaña, en la oscuridad, en la confusión. Donde no existe la luz, él va y siembra la cizaña.
Este enemigo es astuto: ha sembrado el mal en medio del bien, de manera que es imposible para nosotros hombres separarlos netamente; pero al final, Dios, podrá hacerlo. Él se toma el tiempo.
A veces nosotros tenemos una gran prisa en juzgar, clasificar, poner de un lado a los buenos, y del otro a los malos. Pero acuérdense de la oración del hombre soberbio:
"Te agradezco, Dios, porque yo soy bueno y no soy como ese otro que es malo".
Dios en cambio sabe esperar. Él mira en el campo de la vida de cada persona con paciencia y misericordia: ve mucho mejor que nosotros la suciedad y el mal, pero también ve los retoños del bien y espera con confianza que maduren.
Dios es paciente, sabe esperar. Que hermoso es esto. Nuestro Dios es un padre paciente, que nos espera siempre, y nos espera con el corazón en la mano para acogernos, para perdonarnos. Nos perdona siempre si vamos hacia Él…
Gracias a esta paciente espera de Dios la misma cizaña, o sea el corazón malvado con tantos pecados, al final puede convertirse en semilla buena. Pero atención: la paciencia evangélica no es indiferencia al mal; no se puede hacer confusión entre bien y mal.
Frente a la cizaña presente en el mundo el discípulo del Señor está llamado a imitar la paciencia de Dios, a alimentar la esperanza con el apoyo de una inquebrantable confianza en la victoria final del bien, o sea de Dios.
Al final, de hecho, el mal será arrancado y eliminado: al tiempo de la cosecha, o sea del juicio, los cosechadores seguirán la orden del propietario separando la cizaña para quemarla.
En aquel día de la cosecha final el juez será Jesús, Aquel que ha sembrado la semilla buena en el mundo y que se ha vuelto Él mismo "semilla", ha muerto y resucitado.
Al final todos seremos juzgados con la misma medida ¿Con cuál? ¿Con cuál medida? con la misma medida con la que hemos juzgado: la misericordia que habremos tenido para con los demás será usada también con nosotros.
Pidamos a la Virgen, nuestra Madre, que nos ayude a crecer en la paciencia, en la esperanza y en la misericordia con todos los hermanos. (Reflexión antes del rezo del ángelus, 20 de julio de 2014)

Oración de sanación

Padre, bendito seas por mostrarme el camino que debo seguir para alcanzar mi felicidad y la de los míos. Eres un amigo cercano, que me cuida y da ánimo.
Quiero sentir la presencia poderosa de tu Espíritu para que me libre de mis propios egoísmos y de todo sentimiento de inseguridad que hay en mi corazón.
Aleja de mí toda presencia maligna que quiera sembrar pesimismo y frustración a mi alma. Dame la fuerza para luchar contra toda semilla de perturbación.
Sólo tu Espíritu Santo da la paz verdadera, destierra la tristeza y el dolor que afligen el corazón, y en su lugar siembra sabiduría para superar toda prueba.
Oh mi Señor, derrama tus bendiciones sobre mí y tráeme serenidad para creer, ser optimista y a dar un verdadero testimonio de tu amor al mundo.
Muéveme mi mente y corazón, acompáñame siempre en todos mis retos y en aquellos momentos de desolación que a veces me abaten y me desorientan.
Oh glorioso Espíritu Santo, cúbreme con tu sombra poderosa e ilumina mi vida para ser una persona decidida y valiente en cada circunstancia.
Ven Espíritu Santo, ven, alcánzame con tu bondad y regálame tus dones para descubrir la voluntad y el plan de amor que tiene el Creador conmigo. Amén

Propósito para hoy

Hoy, me pondré en contacto con un familiar o amigo y le platicaré sobre el amor que Dios nos tiene y de lo importante que es tener una relación personal con Jesús

Frase de reflexión

"Dios no se revela en la fuerza o en el poder, sino en la debilidad y en la fragilidad del recién nacido". Papa Francisco
 
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El Señor es mi pastor, nada me falta.

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sábado, 22 de julio de 2017

Dios te ayuda a salir de las tristezas y te da esperanzas

Nuestra misión es evangelizar y llevar la palabra de Dios a todos los rincones del planeta y por sobre todo predicar las enseñanzas de Jesús, doctrina de la Iglesia. Ora por nosotros


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Diálogo introductorio con Jesús
Señor de mi vida, al comienzo de este día te doy gracias porque con él Tú renuevas mis fuerzas y restauras mi esperanza por continuar el camino hacia Ti. Sé que me llevas de la mano y me haces sentir valioso. Me has dado la capacidad de decidir sobre mi felicidad, sobre como ver las cosas según la Palabra que a todos nos has dejado. Ven Señor a mi vida en este momento y dame la suficiente alegría que necesito para luchar en todo momento y no desanimarme. Mi esperanza la pongo en Ti. Te entrego mis fuerzas para que las repongas con tu santo poder y en este día me hagas salir victorioso en tu nombre. Amén
Evangelio del día: Dios te ayuda a salir de las tristezas y te da esperanzas
Juan 20,1-2.11-18 - Fiesta de Santa María Magdalena: Aún no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: Subo a mi Padre y su Padre

Evangelio según San Juan 20,1-2.11-18

La misión a María Magdalena: "El primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada. Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto". El día de la resurrección, María se había quedado llorando junto al sepulcro de Jesús. Sin dejar de llorar, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados en el lugar donde había estado el cuerpo de Jesús, uno en la cabecera y el otro junto a los pies. Los ángeles le preguntaron: "¿Porque estas llorando, mujer?" Ella les contestó: "Señor, si tú te lo llevaste, dime donde lo has puesto". Dicho esto, miró hacia atrás y vio a Jesús de pie, pero no sabía que era Jesús. Entonces él le dijo: “Mujer, ¿por qué estas llorando? ¿A quién buscas? Ella, creyento que era el jardinero, le respondió: “Señor, si tú te lo llevaste, dime dónde lo has puesto" Jesús le dijo: "¡María!" Ella se volvió y exclamó "¡Rabuní!", que en hebreo significa «Maestro». Jesús le dijo: "No me retengas, porque todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: «Subo a mi Padre y su Padre, a mi Dios y su Dios». María Magdalena se fue a ver a los discípulos y les anunció: "¡He visto al Señor!", y les contó lo que Jesús le había dicho" Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco:

No es fácil estar abierto a Jesús. No se da por descontado aceptar la vida del Resucitado y su presencia entre nosotros.
El Evangelio nos hace ver diversas reacciones: la del apóstol Tomás, la de María Magdalena y la de los dos discípulos de Emaús: nos hace bien compararnos con ellos:
Hoy nos es dirigido también a nosotros este interrogativo:
  • Tomás pone una condición a la fe, pide tocar la evidencia, las llagas,
  • María Magdalena llora, lo ve pero no lo reconoce, se da cuenta de que es Jesús sólo cuando Él la llama por su nombre,
  • Los discípulos de Emaús, deprimidos y con sentimientos de derrota, llegan al encuentro con Jesús dejándose acompañar por ese misterioso viandante.
Cada uno por diferentes caminos. Buscaban entre los muertos al que está vivo, y fue el mismo Señor el que corrigió el rumbo.
Y yo, ¿qué hago? ¿Qué rumbo sigo para encontrar a Cristo vivo? Él estará siempre cerca de nosotros para corregir el rumbo si nosotros nos hemos equivocado.
¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? (Lc 24,5) Esta pregunta nos hace superar la tentación de mirar hacia atrás, a lo que ha sido ayer y nos empuja adelante, hacia el futuro.
Jesús no está en el sepulcro, ha resucitado, Él es el Viviente, Aquel que siempre renueva su cuerpo que es la Iglesia y lo hace caminar atrayéndolo hacia Él.
“Ayer” es la tumba de Jesús y la tumba de la Iglesia, el sepulcro de la verdad y de la justicia; “hoy” es la resurrección perenne hacia la cual nos empuja el Espíritu Santo, donándonos la plena libertad.
Hoy nos es dirigido también a nosotros este interrogativo:
  • ¿Por qué buscas entre los muertos a aquel que está vivo, tú que te cierras en ti mismo después de una derrota y tú que no tienes más fuerza para rezar?
  • ¿Por qué buscas entre los muertos al que está vivo, tú que te sientes solo, abandonado por los amigos y quizás también por Dios?
  • ¿Por qué buscas entre los muertos al que está vivo, tú que has perdido la esperanza y tú que te sientes prisionero de tus pecados?
  • ¿Por qué buscas entre los muertos al que está vivo, tú que aspiras a la belleza, a la perfección espiritual, a la justicia, a la paz?
Tenemos necesidad de sentirnos repetir y de recordarnos mutuamente la advertencia del ángel.
Esta advertencia ¿Por qué buscas entre los muertos al que está vivo?, nos ayuda a salir de nuestros espacios de tristeza y nos abre a los horizontes de la alegría y de la esperanza...
Pero miren, hermanos y hermanas, Él está vivo, está con nosotros. No vayamos por tantos sepulcros que hoy te prometen algo, belleza… y luego no te dan nada. Él está vivo. No busquemos entre los muertos al que está vivo. Gracias. (Homilía en Santa Marta, 23 de Abril de 2014)


Oración de Sanación

Mi Señor, reconozco que me encuentro en deuda contigo por darme la vida y por poner luz en mi camino en mis momentos de mayor incertidumbre.
Toca mi corazón, sana sus heridas y llénalo de tu amor, libéralo del miedo a la adversidad que lo agitan e inquietan. Quiero poner toda mi fe y esperanza en Ti.
Ayuda a que mis labios solo pronuncien palabras de bondad. Que a dondequiera que vaya, pueda anunciarte con alegría por saberte más vivo que nunca.
Que tu presencia jamás me falte. No puedo imaginarme sin tu amor ni tu fuerza que me impulsa a ser mejor. No sabría vivir tus promesas, sin tu guía y perdón.
Jamás permitas que me separe del milagro de haberte encontrado. Ilumina mi mente y corazón para enfocarme en ganar mi felicidad solo a través de Ti.
Toma mi vida Señor, quiero actuar obedeciendo tus principios, insistiendo con perseverancia para lograr mis sueños sintiéndome apadrinado por tu poder.
Cuento con tu alegría que me impulsa a realizar las tareas más duras con entera paz y serenidad. Cuento con tu gracia poderosa que me respalda.
Ayúdame a saber tener encuentros de compasión, a vencer los obstáculos de mi vida y a desechar toda mala propuesta que no me edifique en tu amor. Amén

Propósito para hoy

Buscaré alguna Frase de la Biblia con la que me siento identificado y la enviaré a mis amigos por las redes sociales, agregándole al final del texto lo siguiente: ¡Dios te ama y quiere lo mejor para ti!

Frase de reflexión

"Todos estamos llamados a la amistad con Jesús. No tengan miedo al amor del Señor". Papa Francisco

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Es Señor es mi pastor, nada me falta.

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