miércoles, 23 de mayo de 2018

Haz el bien y nunca el mal. El bien está en el corazón

Nuestra misión es llevar la palabra de Dios a todos los rincones del planeta y por sobre todo predicar las enseñanzas de Jesús, doctrina de la Iglesia. Te pedimos que ores por nosotros.
Versión para móviles: Clic aquí
Comparte el Evangelio en las redes sociales
Diálogo con Jesús
Mi Señor, que gratificante es abrir los ojos y sentir tu poderosa presencia que reconforta el alma y me va preparando para asumir las oportunidades de este día. Quiero que me llenes de paz para afrontar los retos con los que hoy voy a toparme. Tú conoces qué es lo que me preocupa y me hace sufrir, por eso, quiero pedirte que pongas calma en mi corazón, que me hagas sentir tu amor paternal y que me brindes tu auxilio divino en todas las situaciones que estoy viviendo. Quiero saberme acompañado por Ti, quiero saber que estás soplando la fuerza de tu Espíritu para que mi corazón se hinche con su presencia y esté preparado para seguir avanzando. A veces fallo, lo sé, y no soy tan preciso en mis demostraciones de amor, pero Tú sabes que son errores y no es lo que quiero hacer. Te quiero Señor, confío en que vienes a sanarme y a mostrarte con poder en mi vida. Amén
Evangelio del día: Haz el bien y nunca el mal. El bien está en el corazón
Marcos 9,38-40: Todos nosotros tenemos grabado en el corazón este mandamiento: Haz el bien y no hagas el mal

Evangelio según San Marcos 9,38-40

Quien no está contra nosotros, está con nosotros: En aquel tiempo, Juan le dijo a Jesús: "Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu Nombre, y tratamos de impedírselo porque no es de los nuestros". Pero Jesús les dijo: "No se lo impidan, porque nadie puede hacer un milagro en mi Nombre y luego hablar mal de mí. Y el que no está contra nosotros, está con nosotros". Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

El pasaje del Evangelio de Marcos (9,38-40) proclamado durante la misa hace referencia a la queja de los discípulos por una persona que hacía el bien pero no era del grupo. Jesús les corrige:
"No se lo impidan, déjen que haga el bien".
Los discípulos sin pensar, querían cerrarse entorno a una idea: sólo nosotros podemos hacer el bien, porque nosotros poseemos la verdad. Y todos aquellos que no tienen la verdad no pueden hacer el bien
Se trata, sin embargo, de una actitud equivocada. Y Jesús le corrige. A este punto es lícito que nos preguntemos: ¿quién puede hacer el bien y por qué? ¿Qué significa este "no se lo impidan" de Jesús? ¿Qué hay detrás de esto?.
En este caso los discípulos eran un poco intolerantes, pero Jesús amplía el horizonte y podemos pensar que dice: Si este puede hacer el bien, todos pueden hacer el bien. Incluso aquellos que no son de los nuestros.

Un mandato que todos llevamos dentro

Pero, ¿cuál es la raíz de esta posibilidad que pertenece a todos los hombres? Pienso que sea precisamente la creación. El Señor nos creó a su imagen, y si Él hace el bien, todos nosotros tenemos en el corazón este mandamiento: Haz el bien y no hagas el mal. Todos.
Y ante quien dice: "Pero padre, este no es católico, no puede hacer el bien", respondamos:
"Sí puede hacerlo, debe hacerlo; no puede sino que debe, porque lleva este mandato dentro, en su corazón".
Pensar que no todos pueden hacer el bien es una cerrazón, un muro que nos conduce a la guerra y a lo que algunos pensaron en la historia: matar en nombre de Dios.
Nosotros podemos matar en nombre de Dios. En efecto, decir que se puede matar en nombre de Dios es una blasfemia.
El Señor redimió a todos con la sangre de Cristo, todos, no sólo a los católicos. Todos. ¿Y los ateos? También ellos, todos. Es esta sangre que nos hace hijos de Dios. He aquí por qué todos nosotros tenemos el deber de hacer el bien.

Haciendo el bien nos encontramos

Este es también un hermoso camino hacia la paz. Si cada uno hace su parte de bien, y lo hace hacia los demás, nos encontramos haciendo el bien. Y así, construimos la cultura del encuentro; tenemos gran necesidad de ello.
Ningún obstáculo, por lo tanto, respecto a los ateos o de quien piensa de otra manera. Haz el bien, nos encontramos allí porque por este camino de vida el Señor hablará a cada uno al corazón.
Hacer el bien es un deber, es un carnet de identidad que nuestro Padre dio a todos, porque nos hizo a su imagen y semejanza. Y Él hace el bien siempre.
Hoy quisiera pedir al Señor esta gracia para todos: Descubrir el mandamiento que todos nosotros tenemos: haz el bien, no hacer el mal, y trabajar sobre este encontrarnos haciendo el bien. (Reflexión antes del rezo del ángelus, 22 de mayo de 2013)

Oración de sanación

Señor, que bueno es sentir tu presencia amorosa que me respalda cada día y me empuja a querer seguir amándote con humildad y pobreza de corazón.
Quiero llenarme de tus dones y encontrarme con la calidez de tus consuelos que me ayudan a hacer el bien y a ser uno que sirve, acompaña y consuela.
Tú lo has dicho, no hay otro camino para llegar a ser grande, ser primero, sino el de seguir tu estilo, que es vivir en el servicio alegre hacia los demás.
Tú has impreso en mi corazón un decreto puro de hacer el bien, es por ello que deseo seguir creciendo en tu amor, brindando mi apoyo a los demás.
Señor, cúbreme con tu manto poderoso y protégeme de esa inclinación al mal, de ese deseo de sobresalir y de triunfar pisoteando los sueños ajenos.
Confío en Ti, en que vienes a erradicar el miedo de mi corazón para así vivir los riesgos de una libertad plena en tu amor que me capacita para triunfar.
Quiero vivir sin complejos, con la certeza de saberme amado por Ti. Ayúdame a vivir el amor y tu compasión para ser restaurado por tu fuerza espiritual.
Con el soplo poderoso de tu Espíritu, hazme valiente en mis decisiones. Quiero hacer de mi vida la mejor oportunidad para adorarte y amarte. Amén.

Propósito para hoy

Haré un examen de conciencia, revisaré todas esas situaciones de dolor que no he podido superar y las encomendaré a la Virgen

Frase de reflexión

"No hay mayor libertad que la de dejarse guiar por el Espíritu Santo y permitirle que nos conduzca hacia donde Él quiera". Papa Francisco
Comparte el Evangelio en las redes sociales
Artículos de interés
san juan bautista rossi apostol del confesionario abogado de los pobres y enfermos
Píldoras de Fe es un Portal Católico de noticias y reflexiones. Súmate a nuestros esfuerzos. Si está en tus posibilidades realiza un donativo y ayúdanos a seguir construyendo el Reino de Dios. Danos una mano amiga. Dios te recompensará a ti y a los tuyos.

martes, 22 de mayo de 2018

El demonio siempre ha intentado dividirnos ¡Cuidado!

Nuestra misión es llevar la palabra de Dios a todos los rincones del planeta y por sobre todo predicar las enseñanzas de Jesús, doctrina de la Iglesia. Te pedimos que ores por nosotros.
Versión para móviles: Clic aquí
Comparte el Evangelio en las redes sociales
Diálogo con Jesús
Dios de mi vida y de mi corazón, Tú eres mi roca y mi más grande bendición, a quien confío mi vida y de quien me vienen las fuerzas para no renunciar cuando todo se complica. Aunque haya tenido días duros, llenos de problemas y adversidades, con tu Gracia, has sabido mostrarme momentos de triunfos. Hoy te pido que me llenes de tu gozo y de tu alegría. Confío en tu ayuda y que en todo momento te encuentras listo para darme una mano amiga cuando lo necesite. En tu nombre soy capaz de enfrentar cualquier obstáculo y salir vencedor, usando cada situación en mi propio beneficio, porque sé que me has capacitado para grandes cosas. Confío en que en este momento me acompañas. En tu nombre, salgo a conquistar terrenos de soledad y convertirlos en terrenos de bondad y amor para Ti. Esto podré lograrlo con tu poderosa presencia. Amen
Evangelio del día: El demonio siempre ha intentado dividirnos ¡Cuidado!
Marcos 9,30-37 - VII martes tiempo ordinario: El que quiere ser el primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos

Evangelio según San Marcos 9,30-37

El anuncio de la pasión y la verdadera grandeza: En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos atravesaron la Galilea; Jesús no quería que nadie lo supiera, porque enseñaba y les decía: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo matarán y tres días después de su muerte, resucitará". Pero los discípulos no comprendían esto y temían hacerle preguntas. Llegaron a Cafarnaún y, una vez que estuvieron en la casa, Jesús les preguntó: "¿De qué hablaban en el camino?" Ellos callaban, porque habían estado discutiendo sobre quién era el más grande. Entonces, sentándose, llamó a los Doce y les dijo: "El que quiere ser el primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos". Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos y, abrazándolo, les dijo: "El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí, y el que me recibe, no es a mí al que recibe, sino a aquel que me ha enviado" Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

Las divisiones entre los cristianos hieren a la Iglesia y a Cristo. Jesús deseaba que sus discípulos estuvieran unidos en su amor.
Ya en ese tiempo, esa unidad peligraba y Jesús exhortó a sus discípulos a hablar con unanimidad para que no hubiera divisiones entre ellos y estuvieran en perfecta unión en el pensamiento y el sentimiento.
El demonio, durante toda la historia, ha tentado a la Iglesia intentando dividirla y de cómo por desgracia, la Iglesia ha estado marcada por graves y dolorosas divisiones que a veces han durado mucho tiempo, llegando hasta nuestros días, por lo que resulta difícil reconstruir todas las motivaciones y sobre todo encontrar posibles soluciones.
Detrás de todas estas heridas se encuentran siempre la soberbia y el egoísmo que son la causa del desacuerdo y nos hacen intolerantes e incapaces de escuchar y de aceptar a quienes tienen una visión o una posición diferente a la nuestra.
Ante todo esto ¿hay algo que cada uno de nosotros como miembros de la Santa Madre Iglesia podamos y debamos hacer? Sin duda no debe faltar la oración...
Y junto a la oración, el Señor nos pide una renovada apertura: nos pide que no nos cerremos al diálogo y al encuentro; es más, que acojamos todo lo válido y positivo que nos ofrecen incluso aquellos que no piensan como nosotros... Nos pide que no nos centremos en lo que nos divide sino en lo que nos une...
[...] Todos caminamos juntos, estamos en camino, ¡ayudémonos los unos a los otros!... Recibamos la comunión en el camino. Esto se llama ecumenismo espiritual: recorrer el camino de la vida todos juntos en nuestra fe, en Jesucristo el Señor´´. (Reflexión antes del rezo del ángelus, 14 de julio de 2014)

Oración de Sanación

Mi Señor, gracias por la vida y por acompañarme en todas mis situaciones de vida. Gracias por venir con poder a mi corazón sanándolo con tu esperanza.
Quiero permanecer aferrado a tu amor en las pruebas a las que voy siendo sometido en la vida. Sin Ti no puedo seguir adelante ni encontraré soluciones.
Me insistes en que centre mi vida en el amor y el perdón para permanecer a tu lado y recibir todas las maravillas que el Padre tiene para todos sus hijos.
Sé que mi Padre tiene un amor compasivo hacia mí que no se agota nunca, un amor que rebosa de felicidad con una ternura envolvente e inimaginable.
Tus mandamientos deben ser la brújula de mis acciones, mis principios de vida y debo aplicarlos correctamente en todos los ambientes que me rodean.
Quiero que Tú, el Padre y el Espíritu Santo, vengan a mí y me den la fuerza necesaria para vencer mis miedos y superar así todas mis heridas pasadas.
Mi Dios, te ruego que te sumerjas en las profundidades de mi corazón para que lo alivies de todo sentimiento negativo para poder adorarte a plenitud.
Eres mi escudo, quien me llena mi camino de victorias. Confío en que tu amor me cubre y hace presencia todos los días en mí y en los míos. Amén.

Propósito para hoy

En algún momento del día, buscaré un sitio silencioso y entablaré un diálogo con Jesús para encomedar a mis familiares más alejados de la fe a su divina presencia.

Frase de reflexión

"¿Cómo ser felices en el matrimonio? Unidos en el Señor, que hace siempre nuevo el amor y más fuerte que ninguna dificultad". Papa Francisco
Comparte el Evangelio en las redes sociales
Artículos de interés
santa rita de casia patrona de los casos imposibles
Píldoras de Fe es un Portal Católico de noticias y reflexiones. Súmate a nuestros esfuerzos. Si está en tus posibilidades realiza un donativo y ayúdanos a seguir construyendo el Reino de Dios. Danos una mano amiga. Dios te recompensará a ti y a los tuyos.

lunes, 21 de mayo de 2018

La oración hace milagros, pero debemos creer, tener fe

Nuestra misión es llevar la palabra de Dios a todos los rincones del planeta y por sobre todo predicar las enseñanzas de Jesús, doctrina de la Iglesia. Te pedimos que ores por nosotros.
Versión para móviles: Clic aquí
Comparte el Evangelio en las redes sociales
Diálogo con Jesús
Señor mío, clamo a Ti en este momento para que me regales la gracia de la perseverancia. Muchas veces me deprimo y se me pierden los motivos para iniciar mis tareas o concretar mis sueños. En algunos momentos me entusiasmo, pero ante la primera dificultad me desanimo, dejo de luchar y termino perjudicado. Por eso te suplico que vengas a mí con todo tu poder y me auxilies. Permite que sea constante en las cosas que haga y ante cualquier eventualidad sea capaz de sobreponerme. Quiero que ante cada reto, yo pueda dar lo mejor de mí sabiendo que en Ti soy un vencedor. Ilumíname para tomar las decisiones correctas. Hazme capaz de entender que los fracasos son experiencias que me deben motivar y no hacerme desfallecer. Amén.
Evangelio del día: La oración hace milagros, pero debemos creer, tener fe
Marcos 9,14-29 - VII lunes tiempo ordinario: La oración para pedir un milagro debe ser una oración que involucre a todos

Evangelio según San Marcos 9,14-29

Jesús sana a un endemoniado epiléptico: En aquel tiempo, Cuando Jesús, Pedro, Santiago y Juan, regresaron a donde estaban los otros discípulos, los encontraron en medio de una gran multitud, discutiendo con algunos escribas. En cuanto la multitud distinguió a Jesús, quedó asombrada y corrieron a saludarlo. El les preguntó: "¿Sobre qué estaban discutiendo?". Uno de ellos le dijo: "Maestro, te he traído a mi hijo, que está poseído de un espíritu mudo. Cuando se apodera de él, lo tira al suelo y le hace echar espuma por la boca; entonces le crujen sus dientes y se queda rígido. Le pedí a tus discípulos que lo expulsaran pero no pudieron". "Generación incrédula, respondió Jesús, ¿hasta cuando estaré con ustedes? ¿Hasta cuando tendré que soportarlos? Tráiganmelo". Y ellos se lo trajeron. En cuanto vio a Jesús, el espíritu sacudió violentamente al niño, que cayó al suelo y se revolcaba, echando espuma por la boca. Jesús le preguntó al padre: "¿Cuánto tiempo hace que está así?". "Desde la infancia, le respondió, y a menudo lo hace caer en el fuego o en el agua para matarlo. Si puedes hacer algo, ten piedad de nosotros y ayúdanos". "¡Si puedes...!", respondió Jesús. "Todo es posible para el que cree". Inmediatamente el padre del niño exclamó: "Creo, ayúdame porque tengo poca fe". Al ver que llegaba más gente, Jesús increpó al espíritu impuro, diciéndole: "Espíritu mudo y sordo, yo te lo ordeno, sal de él y no vuelvas más". El demonio gritó, sacudió violentamente al niño y salió de él, dejándolo como muerto, tanto que muchos decían: "Está muerto". Pero Jesús, tomándolo de la mano, lo levantó, y el niño se puso de pie. Cuando entró en la casa y quedaron solos, los discípulos le preguntaron: "¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?". El les respondió: "Esta clase de demonios se expulsa sólo con la oración y el ayuno". Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

La liturgia del día nos propone el pasaje del Evangelio en el que los discípulos no logran sanar a un muchacho; el mismo Jesús debe intervenir, lamentando la incredulidad de los presentes; y al padre de aquel chico que le pide ayuda, responde que "todo es posible para el que cree".
A menudo, también aquellos que aman a Jesús no arriesgan mucho en su fe y no se confían completamente a Él.
Pero ¿por qué, esta incredulidad? Creo que es justamente el corazón que no se abre, el corazón cerrado, el corazón que quiere tener todo bajo control.
Es un corazón que no se abre y no deja a Jesús el control de las cosas, y cuando los discípulos le preguntan por qué no han podido sanar al joven, el Señor responde que aquel tipo de demonio no se puede eliminar sino solo con la oración.
Todos nosotros llevamos un poco de incredulidad, dentro. Es necesaria una oración fuerte, y esta oración humilde y fuerte hace que Jesús pueda obrar el milagro. La oración para pedir un milagro, para pedir una acción extraordinaria debe ser una oración coral, que nos involucre a todos.
Les cuento un episodio ocurrido en Argentina:
una niña de 7 años se enfermó gravemente y los médicos le dieron pocas horas de vida. El papá, un electricista, hombre de fe, enloqueció y en aquella locura tomó un autobús para ir al Santuario mariano de Lujan, distante 70 kilómetros.
Llegó ahí pasadas las 9 de la noche, cuando todo estaba cerrado. Y comenzó a rezar a la Virgen, con las manos aferradas a la reja de fierro. Y rezaba, y rezaba, y lloraba, y rezaba …
Y así, permaneció toda la noche. Pero este hombre luchaba: luchaba con Dios, luchaba junto a Dios por la sanación de su hija.
Luego, después de las 6 de la mañana, fue al terminal, tomó el bus y llegó a casa, al hospital, a las 9, más o menos. Encontró a su esposa llorando. Se imaginó lo peor. "¿Qué ha pasado? ¡No entiendo, no entiendo! ¿Qué ha pasado?". "Han venido los doctores y me han dicho que la fiebre ha pasado, que respira bien, que ¡no tiene nada! La dejarán en reposo por dos días más, pero no entienden ¡qué cosa ha pasado!".
¡Esto todavía sucede, ¿eh?, los milagros existen!. Pero es necesario orar con el corazón
Una oración valiente, que lucha por llegar a aquel milagro; no aquellas oraciones de circunstancia, "Ah, rezaré por ti": rezo un Padre Nuestro, un Ave María y, después me olvido. No: oración valiente, como aquella de Abraham que luchaba junto al Señor por salvar la ciudad, como aquella de Moisés que tenía las manos en alto y se cansaba, rezando al Señor; como aquella de tantas personas, de tanta gente que tienen fe y con la fe reza, reza.
La oración hace milagros, pero debemos creer... (Homilía en Santa Marta, 20 de mayo de 2013)

Oración de Sanación

Señor, tu Palabra es fuente de sanación, es como fuego inextinguible que libera del mal a los oprimidos y sacude los cimientos más sólidos del pecado.
Ayúdame a entender que tu Palabra puede obrar milagros en mi vida, y que, sólo a través de ella, mis oraciones podrán tener los frutos deseados.
Aleja de mi corazón todo sentimiento de desesperanza que me haga ver los problemas más grandes de lo que realmente son y que no los pueda superar.
Agudiza mis sentidos y ponlos en armonía con tu Verdad. Sólo Tú puedes traer un equilibro sano a mi vida para así actuar con decisión y firmeza.
Quiero acercarme más a Ti con la certeza de que me escuchas y de que, con tu poder, puedes crear ambientes luminosos y llenos de vida a mi alrededor.
Con tu Gracia puedo expulsar los demonios que viven y habitan en mi interior, los demonios del egoísmo, la vanidad y soberbia que endurecen mi corazón.
Ven mi Señor, Irradia en mi alma todo el poder del Espíritu Santo y con tu fuerza sanadora ábreme caminos de bendición para construir mi felicidad.
Tú eres Palabra que sana y libera, Palabra creadora que despoja de la soledad a todas las almas abatidas restaurándolas con tu amor. Amén.

Propósito para hoy

Hoy me esforzaré en no caer en chismes, hablando cosas privadas de otras personas o participando de una conversación con el fin de desacreditar

Frase de reflexión

"Un saludo agradecido a todos los que se dedican a la enseñanza en las escuelas católicas. Educar es un acto de amor, es como dar la vida". Papa Francisco.
Comparte el Evangelio en las redes sociales
Artículos de interés
san cristobal magallanes companeros martires guerra cristeros mexico
Píldoras de Fe es un Portal Católico de noticias y reflexiones. Súmate a nuestros esfuerzos. Si está en tus posibilidades realiza un donativo y ayúdanos a seguir construyendo el Reino de Dios. Danos una mano amiga. Dios te recompensará a ti y a los tuyos.